EL INSOMNIO

Un sueño profundo y reparador mejora tu calidad de vida.

 

Conocer las causas que lo originan para poder combatirlo y conseguir un sueño profundo y reparador que mejore tu calidad de vida.

Tienes dificultad para conciliar el sueño, comienzas a dar vueltas y más vueltas y las horas van pasando sin que consigas dormirte. 

Te duermes con facilidad en cuanto te acuestas, pero no consigues mantener el sueño durante toda la noche y te despiertas cada dos o tres horas. 

Duermes muy pocas horas seguidas, te despiertas y ya no consigues volver a dormirte, teniendo la sensación de no haber descansado lo suficiente.

 

El insomnio

El insomnio es un trastorno que se caracteriza por la pérdida del sueño.

Sufrir este trastorno del sueño perjudica tu salud, impidiendo que tu cuerpo y tu mente tengan un descanso profundo y reparador y no permitiéndote desarrollar con normalidad tu actividad diurna, te sientes cansado/a, con dolor de cabeza, irritabilidad, falta de concentración y de memoria, síntomas que agravan aún más el problema y generan en ti más angustia y ansiedad.

Es necesario determinar si el insomnio es temporal, cuando no supera los tres meses de duración y sucede por algún hecho puntual que está ocurriendo en tu vida, o si el insomnio es crónico, cuando ya supera los tres meses. En ambos casos se deberá tener en cuenta, pero cuando es crónico se deberá tratar especialmente, ya que repercutirá negativamente en tu salud y en tu vida personal y profesional.

La importancia de dormir y soñar.

Las personas dormimos aproximadamente entre siete y ocho horas diarias, lo que significa que nos pasamos durmiendo una tercera parte de nuestra vida. El sueño es una de las funciones más importantes desarrollada por el ser humano y requiere toda nuestra atención. Y es que, si dormir es imprescindible para que nuestro cuerpo recupere el desgaste de la vida diurna, soñar tiene la función de reorganizar nuestra conciencia, de liberar todo lo que sea innecesario y de mostrarnos aquello de lo que necesitamos hacernos conscientes.

Es importante que entendamos que todo lo que sucede durante el día, experiencias, situaciones, personas con las que nos relacionamos, todo queda grabado en nuestro inconsciente y se manifiesta por la noche, de ahí que sea fundamental escuchar todo lo que pasa mientras dormimos porque es el reflejo de nuestra propia vida.

La calidad del sueño dependerá de cómo vives y cómo reaccionas a las experiencias y situaciones de tu día a día.

Tipos de insomnio.

  • Insomnio de conciliación.

Cuando hay dificultad o incapacidad para conciliar el sueño.

  • Insomnio de mantenimiento durante la noche.

La persona consigue conciliar el sueño con normalidad, pero se despierta varias veces durante la noche.

  • Insomnio de despertar precoz.

La persona solo consigue dormir tres o cuatro horas seguidas y cuando se despierta no puede volver a dormirse, teniendo la sensación de no haber descansado lo suficiente.

El primer paso para poder tratar el insomnio es conocer el origen que ha provocado este trastorno.

Causas que provocan el insomnio.

  • Cambios fisiológicos en la persona.

Aunque es cierto que no a todas las personas les afecta de la misma manera, sí es muy habitual que a medida que vamos envejeciendo nuestro organismo sufra trastornos del sueño.

  • Alteración del ritmo circadiano.

Es inevitable que sufran alteraciones entre vigilia y sueño, las personas que hacen turnos de trabajo de noche y también las personas de edad avanzada, que parte de su día lo dedican a dormir, siendo difícil que por la noche puedan conciliar el sueño.

  • Pensamientos negativos.

Tener pensamientos de angustia, de miedo, pensar una y otra vez en nuestras preocupaciones cuando nos vamos a dormir, provoca que nuestro sistema nervioso lo sienta como una amenaza, ya que para nuestro cerebro no existe diferencia entre lo que pensamos y lo que sucede realmente, de ahí la importancia de nuestros pensamientos. En este caso, la misión de nuestro cerebro es protegernos, creando una alerta porque para él estamos en peligro y mientras sienta esa amenaza no nos facilitará que podamos conciliar el sueño.

  • Hábitos de vida poco saludables.

Comidas copiosas y pesadas justo antes de irnos a dormir, consumir alcohol y/o estimulantes como café, té, refrescos gaseosos y bebidas energéticas. Realizar ejercicio físico intenso pocas horas antes de irnos a dormir.

  • La ingesta de algunos fármacos.

Ciertos fármacos tienen principios activos que pueden alterar nuestro sueño.

  • Padecer algunas enfermedades.

Las personas que padecen enfermedades pulmonares, cardiovasculares, neurológicas y psicológicas pueden sufrir trastornos del sueño.

Consejos para lograr un sueño profundo y reparador.

  • Crear un entorno agradable para dormir.

Una habitación ordenada y limpia, con una temperatura no superior a los 18o, un grado de luminosidad adecuado, una luz muy tenue y cálida nos relaja y nos prepara para el descanso y desconectar cualquier aparato electrónico que tengamos cerca, puede facilitarnos el sueño.

  • Conseguir una misma rutina antes de irnos a dormir.

Tomar un baño de agua tibia y esencias relajantes, realizar meditaciones entre 15 y 20 minutos, escuchar música relajante o leer un libro sobre un tema que nos apasione antes de irnos a dormir. Seguir estos hábitos libera la tensión acumulada durante el día e inconscientemente prepara nuestra mente y nuestro cuerpo al sueño.

  • Aquietar la mente y el cuerpo.

A través de la relajación y la visualización conseguimos calmar nuestra mente y tranquilizar nuestro cuerpo de la aceleración a la que nos exponemos continuamente. Pensar y ser agradecidos con los momentos buenos que hemos vivido durante el día y repetirnos pensamientos positivos antes de dormir, nos ayudará a conseguir un estado de paz y bienestar.

  • Hábitos de vida saludables.

Alimentación sana y equilibrada, practicar ejercicio físico durante el día o desarrollar un hobby en nuestro tiempo libre ayuda a liberar la ansiedad y el estrés que sufrimos durante el día.

  • Realizar sesiones de terapia.

El ser humano necesita ser comprendido y escuchado, verbalizar todo aquello que nos preocupa y nos inquieta puede ayudarnos a calmar nuestros miedos y a afrontar cada situación o experiencia de forma positiva.

Es importante aprender a escucharnos, saber extraer esa información de nuestro inconsciente y entender que nuestro cuerpo es sabio y somatiza todo aquello que nuestra mente no procesa.

Los profesionales que formamos el Instituto A.M.I. hemos desarrollado diferentes técnicas y terapias psicológicas que enseñan cómo acceder a tu inconsciente, cómo obtener esa información y cómo aprender a analizarla para continuar con tu evolución y desarrollo personal.

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Por Floren Francia Alcántara, Mayo 2020.

Instituto A.M.I.

ami@institutoami.com

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